"Balduin, el fantasma, encontró una vieja cámara en el sótano del castillo. Inmediatamente hizo fotografías de todas las cosas que le gusta hacer desaparecer cuando ronda por el castillo... incluyéndose a sí mismo, por supuesto.
Desafortunadamente, la cámara estaba encantada y cambiaba los colores de las cosas al hacer fotos. A veces la botella verde salía blanca, y en otras ocasiones era azul.
Cuando mira las fotos, Balduin no consigue recordar la siguiente cosa que quiere hacer desaparecer. ¿Te ves capaz de ayudarle a ser un buen fantasma?
Para ellos deberás decir rápidamente cuál es el objeto correcto, o incluso encargarte tú mismo de hacerlo desaparecer."
Con esa introducción comenzamos a conocer Fantasma Blitz, un juego de velocidad y reacción rápida para 2 a 8 jugadores (y como el juego dice, de mentes despiertas). la versión de esta reseña es la que nos trae Devir a latinoamericana.
Portada del juego:
